Creo en el sendero de la verdad, que es el sendero difícil.

Creo en quien soy y, por lo tanto, en quien, a pesar de las derrotas no tengo intenciones de dejar de ser.

Creo en mi sueño,en el magnífico sueño que seguiré construyendo hasta que no me queden más fuerzas para creer.

Creo en mi historia, en mis pasos y en mi experiencia.

Creo en mis ganas de dar y creo en un mundo maravilloso que espera recibir mi gota de cariño.

Creo en la Amistad en los besos, en la lluvia, en las sonrisas y en los secretos. Creo en mi esfuerzo por crecer, en mis ganas de crecer.

Creo en la vida, y en la magia con la que toca todas las cosas.

Creo en el destino y en un futuro de recompensa para quienes afrontan el desafío de ser fieles a sí mismos.

Creo en mí; sobre todo creo en mí cuando caigo, cuando no tengo fuerzas, cuando el viento sopla y mis velas ceden, sigo creyendo en aguantar y en volver con todas mis fuerzas para seguir y seguir creyendo, y seguir andando, y seguir viviendo.

Creo en el amor y en ese modo indescriptible de estar parado ante la vida, en esa manera intrépida de hacer transcurrir el tiempo, en esa forma tan peligrosa y a la vez tan honesta de tener el corazón abierto.

Elsa

Pero no creo en la Justicia ni en los que se empoderan de la calidad de ser justos sin darse el menor trabajo de oir ni escuchar donde pueda estar realmente la verdad.

Así fue como presenté mi querella de negligencia médica que atrajo la atención de periodistas y medios de televisión y otros, era la primera vez que un médico reclamaba a otro por la vía de las leyes para que respondiera por un crimen efectuado en aras de la medicina.

Y claro el señor en cuestión fue procesado por cuasi delito de homicidio pero fue sobreseido y como era un representante del área de la salud en un alto cargo administrativo y tuvo las influencias contra las que mi verdad y mis derechos no alcanzaron para establecer los hechos y asociado con una empresa también de la salud de la cual era socio en la propiedad de la clínica donde murió mi hija por primera vez, se lanzaron contra mi con una demanda por estafa que no contenía delito alguno , pero que les sirvió, para desacreditarme, amargarme, retroceder, perder mi trabajo y quedar de por vida cuestionada en la duda de todos los que pudieran tener un motivo para destruir los principios de una lucha que se transformó en la pesadilla de mi vida y de los que me rodeaban, encarcelada por rebeldía y procesada por estafa, hoy a 16 años del inicio de la pesadilla no me absolvieron, mas aun me condenaron.

El estar presa durante 33 días es anecdótico para algunos y contar que pasaste una Navidad lejos de tus hijos es amargo pero poco original, o que tu hija preciosa de 16 años quedó embarazada y no pudiste estar con ella en el momento preciso se transforman en una de las más amargas de las vivencias de una mujer que se declara inocente de toda culpa, salvo de la culpa de defender la verdad idealizada de una medicina cada día más prostituida.

Cuando empiezo a contar de la invalidación de mi licencia prenatal por haber hecho una visita médica , la amenaza de que no podía ejercer la medicina en forma privada mientras durara el postnatal porque sino me harían un sumario administrativo, justo cuando mi MARGARITA yacía conectada a un respirador y mis otros cinco hijos dependían de mi pero debíamos vivir con 230.000 pesos para todo en lugar de lo 600.000 que solía generar me transformo en una morosa de cumplimiento de compromisos financieros , situación que creció como un alud y que me levo a la más total de las ruinas y a inventar trabajar sin cobrar para esperar que terminara la licencia lo que no pude renunciar ni aún cuando mi pequeña hija había muerto, para luego emitir boletas para cobrar a mis pacientes los reembolsos de las prestaciones otorgadas, Claro, yo pude haber renunciado al SNS pero que pasaba con los pagos de clínica y hospital de mi hija sin Isapre o con nuevo plan? ME OBLIGARON A PERMANECER EN EL MAS AMARRADO DE LOS SISTEMAS que de una u otra forma me alcanza hasta ahora con otros hechos y otras situaciones, pero para el caso es lo mismo: la imposibilidad de trabajar al máximo de mi potencialidad que era bastante, y ahora el cansancio de la angustia de lo no logrado y los muchos impedimentos me exigen ponerme otra vez a prueba,

Era ese el objeto de los descansos pre y posnatales o solamente una conjunción de situaciones legales tomadas arbitrariamente con el ánimo de evadir el problema humano y familiar que desencadenó, sumado a la pena profunda de tener una hija muerta en vida por 1 mes y medio y otros cinco hijos que debieron adaptarse a otro sistema de posibilidades y relaciones, porque a su madre se le había ocurrido tener una guagua que el destino condujo a una muerte por homicidio.

Y es cierto aquello de que las personas suelen hacer leña del árbol caído. Pero me levanté, y me volví a caer y cada vez me vuelvo a levantar y me paro y continúo, sólo llegar a la verdad....la que nunca llego...

Actualmente estoy pagando mi condena, recien despues de largos 16 años en los que no pude trabajar en Hospitales por estar en proceso. Pero una vez perdidas todas las instancias judiciales cumplo con lo que la ley me ordena: firmar un año, pagar multas para recien empezar a trabajar en lo que mas se mi medicina de urgencia cuando esto se cumpla ...

Como he vivido hasta ahora, como eduque y alimente a mis cinco hijos? y a quien le importa?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Diseņo elsa@bartolotti.cl