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20 Enero 1991

Nacimiento de Margarita. Parto por cesárea de emergencia atendido por el Dr. Ramón González Munizaga SEREMI de Salud de la IV región en la clínica de La Serena, propiedad de la Isapre Cruz Blanca en sociedad con los médicos nombrados. Traslado de urgencia a la UCI neonatal del Hospital Regional de La Serena para conexión a ventilador mecánico.

 

-25 Enero 1991

Recibo carta de la Isapre Colmena de invalidación de licencia prenatal por haber atendido a un paciente en su domicilio, fechada el 22 de Enero de 1991. Esta situación no ha sido jamás vista en casos de mujeres médicos con cargos funcionarios y además ejercicio libre de la profesión, toda vez que en el subsidio no se contabiliza el ingreso global de la profesión sino solamente el de lo obtenido con empleador como es el SNS, más aún cuando hay un grupo familiar detrás del trabajador con necesidades que no pueden limitarse al 25% de los ingresos habituales y que por último , el embarazo no es considerado como Enfermedad , de carácter irrenunciable. No así los subsidios por enfermedad.

 

-26 Enero 1991

Citada a Reunión con el Director del SNS Dr. Sergio Pescio y el abogado de la Institución en ese periodo. La reunión tenía objetivos claramente determinados como aconsejarme la renuncia a mi cargo de 22-28 horas del Hospital de Coquimbo y así el Servicio me pagaría el monto del subsidio que la Isapre había determinado no pagar y por ende ahorrarme el ser sometida a un sumario administrativo por haber infringido la ley de subsidios médicos. Lejos de aceptar la proposición en forma inmediata, solicito mi reintegro al trabajo por razones determinadas por la gravedad de mi hija a punto de morir en cualquier momento o de transformarse en un paciente de larga estadía intrahospitalaria. Para presentarme a trabajar en un tiempo prudencial y poder así afrontar el pago de la manutención de mis otros hijos, la posibilidad de mantener mi consulta y por ende las cotizaciones de la Isapre que me permitieran pagar los altos costos de la enfermedad de Margarita. Esta solicitud me fue negada debiendo dejar la practica privada por casi tres meses lo que significaba perder por un periodo mucho mayor todo lo logrado en 5 años de trabajo y más aún bajo la amenaza de un sumario que me impidiera trabajar de nuevo en un cargo funcionario, me sentí que me estaban forzando a renunciar por factores injustamente evaluados atendidos a la ley. Quisiera haber renunciado por dignidad ese mismo día pero las necesidades de previsión de salud al no tener empleador me agravarían más aún mi condición de capacidad de pago al no saber cuanto tiempo mi hija requeriría de atenciones hospitalarias. Y debí acoger la proposición legal del Dr. Pescio. Dejaría mi renuncia para una fecha posterior. Esto significó bajar mis ingresos en un 70%. Entregar la casa que arrendábamos, no dar cumplimiento a compromisos comerciales y el abandono absoluto de mi consulta. Con todo lo que involucraba una inversión de trabajo constante en la ciudad de La Serena desde 5 años antes. Y por ende la retirada de todo mi grupo familiar de la región. Por esto y concomitante al traslado de mi hija a la Clínica Las Condes nos trasladamos a Santiago.

 

 

-25 de Febrero de 1991

Traslado de Margarita a la Clínica Las Condes Fue en esta clínica donde recién se objetivó el diagnóstico del estado real de la niña y su real gravedad mediante los exámenes efectuados. Margarita falleció por la secuela de una neumonía grave por aspiración y una parálisis cerebral generalizada provocada por el prolongado sufrimiento sin oxígeno y circulación a su cerebro que quedó absolutamente destruido.

 

-3 de Marzo de 1991

Fallece mi hija Margarita

Nuestro albergue temporal fue la casa de mi madre desde donde yo intenté trabajar emitiendo el mínimo de boletas puesto que el único ingreso era el subsidio post natal de 240.000 pesos y para ir cumpliendo mis compromisos comerciales pendientes fui entregando hasta los bienes básicos y el auto que fue devuelto por quedar aún deuda de su compra, logré hacer reemplazos en la planta Refimet en Rungue , y algunas horas de capacitación en el laboratorio Saval, y tratando de subsistir de la única manera que yo he conocido: trabajando. Como la situación se hizo más inestable , intenté reintegrarme al trabajo pero me reiteraron que no podía hasta completar el periodo de 84 días, paradójicamente mi hija descansaba ya en el cementerio y yo "gozaba de un descanso de lactancia maternal de 42 días más" obligada por un sistema a mi parecer muy mal interpretado. Esto me llevó a presentar licencia médica por patología depresiva y así prolongar un estado económico basal que me permitiera más tiempo para empezar en otra parte. Mis atenciones en un periodo de 4 meses no fueron todas cobradas y se mantuvieron como ahorro obligado para recibir el pago contra boletas emitidas con posterioridad y el equivalente al reembolso de las isapres con el fin de no dañar tampoco a los padres de mis pacientes.

 

 

-31de Octubre de 1991

Presento mi renuncia al cargo del hospital de Coquimbo atendiendo a problemas personales en formato obligado tácitamente..

 

-14 de Agosto 1992

Causa N° 18.250 -1 2° Juzgado Crimen La Serena

Con claros objetivos de defender una causa noble acerca de la muerte inútil de mi hija a manos humanas y con una sensación de deber ético por ser médico, presenté mi querella criminal por negligencia médica ante el segundo juzgado del Crimen de La Serena La publicidad generada por este evento me hizo caer en el primero de mis errores dándolo a conocer a la luz pública. Sólo sirvió para eso, para publicidad. Se trataba de un médico acusando a otro.

 

 

 

-1 de Septiembre de 1992

Trabajando en Laboratorios SAVAL encontramos casa en la V Región, con la idea de encontrar algún contrato en esta región que había sido el lugar de mi formación y la gente me conocía: por lo menos volvía a casa. Nos radicamos en Quilpué, al poco tiempo comencé a hacer reemplazos en urgencia en Pediatría y pudo haber salido un cargo si no hubiese continuado la historia. La prevención de los dueños de la Clínica de La Serena, la Isapre Cruz Blanca y sus socios, se orientó a un ataque en la que me demandó por estafa en las atenciones de algunos de mis pacientes afiliados a dicha Isapre y notificada a direcciones supuestas, teniendo a la vista mi dirección real en el membrete de las boletas, como consta en el expediente, por lo que fui declarada en rebeldía. A todo esto, la publicidad del caso me hizo lisa y llanamente perder mi trabajo en los laboratorios, no era una buena imagen de marketing mi lucha contra un colega Pero se abrían posibilidades como la Clínica Los Carrera y el Hospital de Quilpué.

 

-29 de Noviembre 1992

Sin embargo, el reinicio de mis actividades laborales fueron ilusiones de corta duración. Fui detenida en rebeldía en mi propia consulta del centro médico donde había comenzado a atender, por unos pacientes que habían solicitado hora, eran tres funcionarios de Investigaciones. Sin saber porqué ni por quién había sido acusada. Permanecí 8 días en la Cárcel de Limache mientras se tramitaba el traslado a Santiago. Completé mi privación de libertad en el COF en Santiago por eternos 33 días, siendo procesada hasta la fecha por el "delito" de prestaciones no otorgadas (aún no sé cual sería el mecanismo de hacerlo) o de que hubiese habido exceso de prestaciones lo que tampoco es delito puesto que corresponden a requerimientos de los padres y a la patología del paciente. Esto fue determinado por coincidencia por el Dr. Luis Bavestrello, médico contralor de la Isapre en cuestión y que había sido becado de la cátedra bajo mi dirección en la Facultad de Medicina en mi calidad de Profesor de la asignatura con una especialidad en medicina de adultos. La acusación tratando de encontrar lo que no existía, se extendió a la Isapre Colmena a la cual yo estaba afiliada y presentó casos que podrían estar en la historia de la mayoría de los médicos del país sin ningún carácter de delito.

 

Causa N° 137.994-2 5° Juzgado Crimen Santiago Si esto hubiera tenido realmente un sentido y el espíritu de esclarecer la verdad, la situación se habría ventilado a nivel de contraloría de Isapres primero y no en un tribunal del crimen, pero el sentido era desacreditar, atemorizar y por último impedir que yo continuara tratando de esclarecer y determinar negligencia culpable en las personas e instituciones comprometidas. Sin embargo esto no logró agotar mis esfuerzos de lucha justa y de mantener mi respeto por la profesión y tuve la compensación moral de leer una resolución de 1° Instancia que determinaba un cuasi delito de homicidio del Dr. Ramón González del 2° Juzgado del Crimen de La Serena y apoyado por el peritaje médico legal. Esto ha mantenido intocable mi propia dignidad que durante estos años muchos han tratado de pisotear y de quebrar y he rogado a DIOS que nadie lo logre porque es el único bien que me queda.

 

 

-1 de Enero 1993

Luego de salir en libertad bajo fianza logré reunir a mi familia dispersa, dineros de pagos de reemplazos del Hospital y atenciones en la clínica me permitieron partir de nuevo con lo mínimo y junto a mis hijos. Rodrigo, Álvaro (mi niño discapacitado y requiere de mucha ayuda que yo no he logrado proporcionarle), Ximena (tenia 16 años se había quedado embarazada y yo no pude estar con ella en los momentos duros iniciales), Marianela y Elsita.

Por supuesto mi vuelta de la cárcel no fue acogida como un acto de mérito y nunca más pude volver a trabajar en el hospital de Quilpué y durante estos cuatro años me he dedicado a hacer consultas de llamado de la Clínica Los Carrera los 365 días del año y a cualquier hora, con el temor eterno de no tener la cantidad de atenciones suficientes que permita una sobrevivencia decente para mi familia. De esta situación de Independiente no he logrado cotizar en una AFP y menos afiliarme a una Isapre porque los gastos básicos saturan la posibilidad de estos gastos y menos aún de ahorro para algún día no tener que vivir arrendando una casa ajena. En concreto la situación de inestabilidad laboral se hace más angustiante, mi propia incapacidad de aclarar el juicio de la Cruz Blanca para que termine con la pesadilla de ser procesada y poder optar a un cargo funcionario. Que además me permita los derechos previsionales y de vacaciones de cualquier trabajador además de mantener un desarrollo profesional de actualizaciones en cursos y congresos que me están vedados y me están llevando a la realidad de estar en un túnel sin salida.

 

-6 Septiembre 2001

Me notifican que fui condenada y presente mi apelación a la Corte de Apelaciones de Santiago.

En el íntertanto perdí de nuevo todos mis trabajos en la clínica por la publicidad que apareció en los diarios acerca de “Doctora estafa a Isapre…..etc. “y hace 5 años que estaba esperando lograr al fin mi justa reparación para continuar mis labores de madre, medico

Presente una jubilación precoz de un monto actual de 80.000 pesos y atendiendo pacientes en mi casa por mis especialidades de pediatría y neurología, además de algunas horas de docencia en Universidades por mi grado de profesor de farmacología.

Elaboré un trabajo de investigación sobre los menores con trastornos d hiperactividad con el animo de erradicar el uso de Psicoestimulantes y logre un resultado excelente con diagnostico de trastornos neurofisiológicos del sueño, que no he podido publicar por razones obvias.

 

-5 de Abril 2006

Hoy día y sin que el abogado Juan Enrique Prieto me comunicara la fecha del alegato que estaba esperando desde que aparecí en Tabla en Noviembre del año pasado, el mismo me comunico que mi apelación la había perdido.

 

¿Cual es mi camino a continuar? ¿A quien recurro?

 

Estoy cumpliendo 15 años de lucro cesante en cargo funcionario y los temores y el cansancio se empiezan ya a notar en mi estado de ánimo y aunque no en mi salud directamente si en la sensación de tener todos los deberes de un chileno pero sin contar con los derechos más importantes. Como es el derecho al trabajo con remuneraciones y todo aquello que permiten las leyes sociales en nuestro país.

 

 

Elsa Bartolotti L.

Mis hijos.

 

 

 

Diseņo elsa@bartolotti.cl